LA VUELTA 2012

John Degenkolb se impone en el esprint de Viana, en Navarra, ayer. (AP / ÁLVARO BARRIENTOS)
Contador se deja ver en el llano
La segunda etapa finaliza al esprint, algo que será inusual en esta edición
SERGI LÓPEZ-EGEA
BARCELONA
Unos se defienden (Jonathan Castroviejo, el líder), otros se dejan ver incluso en el llano aprovechando cualquier ocasión para arañar tiempo (Alberto Contador, el principal favorito) y Juanjo Cobo, el último vencedor, sorprende al convertirse en aguador (el ciclista que se descuelga al coche auxiliar para coger bidones con bebida fresca), un trabajo reservado para un gregario y no para quien se supone va a pelear por un nuevo triunfo en Madrid. Ayer, en Viana, en la frontera entre Navarra y la Rioja, en la primera etapa en línea, se vivió un hecho que se supone será casi inédito en esta Vuelta 2012: un esprint masivo, en el que ganó el alemán John Degenkolb, porque ya hoy, en el santuario de Arrate, en Guipúzcoa (la ronda española entra en Euskadi por segundo año consecutivo) está programada la primera llegada en alto, la antesala de la segunda etapa de montaña, mañana en Valdezcaray.
Así será la Vuelta, un cúmulo de montaña, día sí y día no, donde será imposible esconder las penurias, donde no hay etapas de calentamiento como ha sucedido, por ejemplo este año en el Tour, días sin una cuesta, jornadas en las que solo se alimenta el nerviosismo que no conduce a otra cosa que a caídas masivas, que dejan tocados o fuera de combate a ciclistas dispuestos a pelear por la general. El Tour debe cambiar; parece que lo hará el año que viene, con más montaña y menos contrarrelojes. Es decir, más espectáculo, más pasión, más emoción, más intensidad, más ciclismo.
¿Quizá por esta razón Cobo, ayer, se dedicó a buscar bidones? El cántabro es un ciclista curioso, muy especial: o está que se sale, o apenas puede mover los pedales con una intensidad prudente. Tras el Tour, donde se dedicó a preparar la Vuelta, algo inusual, sufrió una infección bucal, por lo que no llegó fino a la salida de Pamplona. En el Movistar, que domina la Vuelta gracias al triunfo en la contrarreloj por equipos inicial, Cobo es el jefe de filas. Por eso lleva el dorsal número uno y porque así lo manifestó el mejor corredor del equipo, que no es otro que Alejandro Valverde, una escuadra en la que también está el colombiano Nairo Quintana, dispuesto a ser la gran revelación de la prueba.
EL REPECHO / Contador, mientras tanto, aprovechó el mínimo repecho antes del esprint especial instalado en el primer paso por meta para sorprender y restar dos segundos a su tiempo, gracias a la bonificación. «Se me puso a tiro y no supuso ningún desgaste especial. Si puedo, y se da la ocasión, lo repetiré cada vez que pueda». El madrileño no esconde que ha venido a ganar la Vuelta y hoy puede tener su primera oportunidad en Arrate, aunque no se lo pondrán fácil. «Tengo ganas de hacerlo bien y disfrutar», escribió ayer Purito Rodríguez, en su cuenta de Twitter, al hablar de sus intenciones para la etapa de hoy, en Arrate. La emoción en Guipúzcoa está asegurada. Habrá que contener la respiración.