EL PRESIDENTE VUELVE A LA MONCLOA

El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, el pasado 30 de julio en la Moncloa, tras recibir allí al presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán. (AGUSTÍN CATALÁN)
El retorno a la emergencia
Las decisiones que adopte Rajoy sobre el rescate marcarán el nuevo curso político que hoy se inicia
El Gobierno se prepara para intentar convencer a la sociedad de los efectos positivos de la intervención

JUAN
RUIZ SIERRA
Cuando entre hoy en su despacho de la Moncloa, tras dos semanas de vacaciones en Pontevedra y Doñana, Mariano Rajoy tendrá ante sí un complejísimo escenario. Medidas impopulares. Protestas en las calles. Nuevos recortes. Gobiernos autonómicos molestos o abiertamente rebeldes. Mercados que no conceden tregua, pese a que en los últimos días la prima se haya situado por debajo de los 500 puntos. Y una UE en la que ya se da por sentado que el Ejecutivo español, por mucho que hasta ahora diga que eso está aún por ver, acabará pidiendo el rescate como vía para financiarse. Este acontecimiento definirá todo el periodo que ahora comienza. Sería el segundo al que se acoge el Gobierno (tras el de la banca), supondría otro elemento de desgaste y traería consigo nuevas exigencias europeas. Por ejemplo, el recorte de las pensiones.
«Con los datos que manejo, no tengo intención de bajar las pensiones», explicó Rajoy a comienzos de mes. Algo similar dijo poco antes de la subida del IVA. Al mismo tiempo, el presidente del Gobierno habló como si la negociación con el Banco Central Europeo (BCE) ya estuviese en marcha: «El gobernador del BCE dijo que los diferenciales en Europa son inaceptables. Esto es muy importante. Y dijo que estaba dispuesto a intervenir, cuando antes decía lo contrario. Lo que quiero es conocer cuáles son esas medidas, qué significan, qué pretenden, y entonces, a la vista de las circunstancias, tomaremos una u otra decisión».
La puerta está abierta. Y con ella, la intención del Gobierno de convencer a la sociedad de que la intervención es buena para el país, pues le permitiría, si el regulador comunitario compra deuda española, financiarse en mejores condiciones que las actuales, que son insostenibles, con el rendimiento del bono español a 10 años cercano al 7%. Algo similar intentó hacer el Ejecutivo, sin mucho éxito, tras el rescate de la banca. En cualquier caso, la partida se jugará fundamentalmente el próximo mes. Se prevé que el BCE detalle su plan el 6 de septiembre, y después, según los cálculos del Gobierno, el Eurogrupo concretará el procedimiento. Todo apunta a que la intervención será suave, y no total como la de Grecia, Irlanda y Portugal, pero aun así traerá consigo duras contrapartidas, que vendrán a sumarse a las medidas que ha tomado Rajoy en los últimos tiempos.
APELAR A LA «COMPLICIDAD» / A partir de ahora, los esfuerzos del PP se concentrarán en explicar a la sociedad que las iniciativas emprendidas, las reformas fiscales y los recortes sociales son imprescindibles para remontar el vuelo, por muy dolorosas que sean. Los populares pedirán a los ciudadanos su «complicidad», como explica estos días el vicesecretario de organización del partido, Carlos Floriano. Es una campaña muy complicada. El otoño se presenta lleno de tensión.
La subida del IVA, algo que percibirán todos los bolsillos de los españoles, comenzará a aplicarse el 1 de septiembre. Los recortes sanitarios y educativos seguirán notándose y puede que se añadan otros nuevos. La anunciada reforma del aborto, muy restrictiva, también avivará las protestas en las calles. La bajada del sueldo de los funcionarios, con la eliminación de la paga extra de Navidad, ha provocado un enorme malestar en este colectivo, que se verá acentuado con las iniciativas para el año que viene y con los recortes a los salarios, o directamente los despidos, de los empleados públicos autonómicos que preparan las comunidades. Unas comunidades que, pese a estar ampliamente dominadas por el PP, ya han empezado a mostrar su rebelión contra un férreo control del gasto que les obliga a emplear la tijera en hospitales y escuelas. Y este viernes, en el primer Consejo de Ministros del nuevo curso, el Gobierno detallará en qué consiste su «mejora» (la expresión es del propio Rajoy) de la prestación de 400 euros para los parados de larga duración, que finalmente ha decidido prorrogar.
EL PSOE Y EL TIEMPO / Ese mismo día también se reunirá la Comisión Permanente de un PSOE que sigue sin lograr aprovechar el desgaste del PP. La mala marcha de la economía lastra a los socialistas tanto o más que a los populares, ya que la sociedad sigue culpando de esta al anterior Gobierno. Pero en Ferraz tienen la esperanza depositada en dos circunstancias. Por un lado, el paso del tiempo: el recurso de sus adversarios a la herencia recibida se justifica menos conforme avanza el calendario. Por otro, la celebración de una conferencia política, prevista para noviembre, que pretende dar al PSOE nuevos bríos. Se desconoce en qué situación estará entonces España.