ASÍ VEO EL LÍO DE LA CRISIS

El periodista Antonio Lobato se siente afortunado por tener un trabajo que le apasiona, pero es consciente de que «hay mucho sufrimiento» alrededor. (JUAN MANUEL PRATS)
 

Antonio Lobato: «Todo es fruto del virus de la ambición humana»

JUAN FERNÁNDEZ
MADRID
 
–¿Podría resumir la crisis en un tuit?
–@alobatof1 ¿Dónde está el fondoooooo?

–¿Cómo le explicaría la prima de riesgo a un niño de 6 años?

–Los niños tienen cosas más importantes en las que perder su tiempo.

–¿Dejaría a sus hijos un verano al cuidado de Angela Merkel? ¿Cómo cree que volverían?
–La pregunta correcta sería: ¿cómo volvería la cancillera alemana a su país? Probablemente, más sonriente, ingenua y humana. Mi hija solo diría: «La señora esa era maja, pero un poco rancia».

–¿Si recibiera una herencia de 300.000 euros, qué haría: los llevaría al banco, los guardaría en el colchón, compraría una casa, invertiría en deuda soberana española...?
–Los gastaría con mi familia y mis amigos. ¿No hay que aumentar el consumo? La otra opción es hacer un curso de broker y convertir los 300.000 en 3.000.000 beneficiándome de los problemas de los demás.

–¿Le da miedo que el euro desaparezca? ¿Cómo cree que le afectaría?
–No creo que ocurra. Cuando esa posibilidad sea realmente una amenaza, los políticos europeos no tendrán más remedio que ponerse de acuerdo. Espero no pecar de ingenuo.

–¿Qué le mosquea más, que le suban 100 euros los impuestos, o que le bajen el sueldo 100 euros?
–Que hagan ambas cosas a la vez. Nos aprietan porque algunos no supieron hacer su trabajo y nos llevaron con malas gestiones a esta crisis.

–¿Quién nos ha metido en este lío?
–Nos metimos todos: el Estado, las comunidades y los ayuntamientos por gastarse lo que no tenían; los bancos por animarnos a gastar más de lo que podíamos permitirnos; los especuladores; los políticos corruptos; y nosotros mismos, que nos subimos al carro comprando una calidad de vida cuyo pago estaba cogido con alfileres.

–¿Qué ha entendido y qué no entiende acerca de la crisis?
–He entendido que no existen duros a peseta, que no te puedes fiar de nadie y que debes tener los pies en el suelo. No comprendo por qué miles de políticos, economistas y tecnócratas de todo el mundo aún no han encontrado una solución.

–¿Qué comenta sobre este tema cuando habla con amigos y familiares?
–Es el tema de conversación más repetido. Todos tenemos familiares o amigos que se han quedado sin trabajo. Cada día, alguien te dice: ¿sabes quien más se ha quedado en el paro?
–¿Qué es lo más disparatado y lo más acertado que ha escuchado sobre economía en los últimos años?
–Lo más acertado, que sin inversión no hay crecimiento, solo con recortes no se avanza. Disparates ha habido tantos que necesitaría todo el periódico para resumirlos.

–¿Quién es, en su opinión, el héroe (o los héroes) de la crisis?
–Los ciudadanos que resisten, los que se dejan el alma para llegar a fin de mes, los que se levantan cada día con la ilusión de encontrar trabajo, y, por supuesto, los emprendedores, que se aventuran a montar una empresa y crear empleo.

–¿Y quién es el villano?
–Hay demasiados villanos en esta película para nombrarlos, pero creo que todo es fruto de un virus: el de la ambición humana.

–¿Cómo lleva convivir con tantas noticias económicas negativas?
–Hace años, los de economía estaban desesperados porque no vendían ni un tema. Ahora, cada día abren los telediarios, lo que demuestra que lo que funciona en el periodismo son las malas noticias.

–¿La crisis le está afectando personalmente?
–Soy un afortunado, tengo trabajo y me apasiona, pero veo mucho sufrimiento a mi alrededor, y eso afecta.

–¿En los años de vacas gordas tomó alguna decisión económica de la que se haya arrepentido?
–Tengo algunas inversiones en bolsa que da miedo verlas ahora mismo.

–¿Ha tenido que recortar su presupuesto? Si lo ha hecho, ¿en qué?
–Creo que es un ejercicio saludable, y muy educativo para mi hija. Hemos recortado en todas las partidas del presupuesto familiar, desde tomar medidas para ahorrar en electricidad, a quitar los caprichos de la bolsa de la compra y limitar los viajes de vacaciones y las comidas fuera de casa.

–¿Si tuviera 20 años y estuviera en paro, emigraría? ¿A qué país se iría?
–Sin duda. Probablemente, a Australia o Nueva Zelanda.

–¿Por qué cree que los países del norte de Europa no se fían de los del sur?
–Quizá por la misma razón por la que los del sur no nos fiamos de ellos. ¿Este lío no empezó en Islandia?

–¿Qué cree que tiene que ocurrir para que esto cambie?
–Cambiará, es cuestión de tiempo. No es la primera crisis, ni será la última, ni la más grande. Son ciclos, y siendo positivos nos hará más fuertes. Se aprende más de estas situaciones que de las épocas de bonanza.

–¿Qué idea (o ideas) se le ocurre para mejorar este panorama?
–Que se fomente y facilite la creación de empresas. No a costa de cargarse los derechos ganados por los trabajadores durante décadas con reformas laborales despiadadas, sino con beneficios fiscales para los emprendedores, para los que creen empleo y para los que apuesten por el crecimiento.

–¿Cómo debería ser un mundo mejor, a diferencia de este?
–Tratemos de arreglar el que tenemos. La imperfección humana es una enfermedad para la que no hay vacuna. La combatimos con analgésicos de forma ocasional.