CITA ARQUITECTÓNICA INTERNACIONAL

LA LOCALIZACIÓN Catalunya cuenta con un espacio cercano al Arsenale.
 

Catalunya luce tradición en Venecia

Catalunya apuesta, en la Bienal italiana, por una arquitectura respetuosa con las personas y el entorno propio de la construcción mediterránea

NATÀLIA FARRÉ
VENECIA
 
Antes de que Bet Capdeferro y Ramon Bosch le dieran su radiante aspecto actual, la Casa Collage era una serie de edificios ruinosos construidos en diferentes épocas y ubicados en medio del centro histórico de Girona. Los dos arquitectos decidieron que la mejor manera de dar futuro al lugar era mirar al pasado desde el presente. Así, apostaron por mantener las antiguas estructuras, como los patios; recuperar elementos tradicionales de la construcción mediterránea, léase, contraventanas y persianas; y reutilizar rejas, mosaicos y piedras ya existentes en el edificio. El resultado fue aclamado por todo el mundo y galardonado con la mención Arquitecto Emergente del Premio Mies van der Rohe 2011. El colofón ha llegado en el 2012, con su participación en la Bienal de Arquitectura de Venecia de la mano del Institut Ramon Llull.
La Casa Collage es uno de los nueve proyectos seleccionados para participar en la muestra Vogadors. Architectural rowers. Catalan and Balearic threads: hard materiality for permeable architecture en lo que supone el debut de Catalunya y Baleares en la cita italiana. La propuesta, comisariada por Jordi Badia y Félix Arranz, podrá verse desde mañana hasta el 25 de noviembre en los Cantieri Navali.
La referencia a los remeros ( vogadors ) en el título puede resultar como mínimo curiosa. Aunque la explicación existe: los remeros van hacia delante pero lo hacen mirando hacia atrás, esto, trasladado a la arquitectura catalana actual, significa que hay una generación que tiene un proyecto de futuro sustentado en el pasado, en la tradición de la construcción mediterránea: sencilla y austera. «Una manera de hacer que siempre ha tenido un gran respeto por el lugar y ha utilizado materiales de la tierra», explica Badia.

UN CAMBIO RADICAL / Y desde esta tradición, estos jóvenes profesionales avanzan hacia «una arquitectura que tiene en cuenta al usuario, utiliza materiales permeables y naturales, y apuesta por la sostenibilidad energética y económica», continúa el comisario. Un trabajo que está en las antípodas de la arquitectura icónica que tan en boga ha estado estos últimos años, y a la que la muestra, y la Bienal en general, parece finiquitar: «Lo que presentamos es un cambio radical respecto al pasado más reciente donde había una voluntad puramente estética».
Hasta aquí la tesis de Vogadors . Pero, ¿cómo exhiben sus teorías los comisarios? También de una manera austera. En los 320 metros cuadrados del recinto no hay nada de más, aunque tampoco de menos. Cada proyecto de los seleccionados despliega una gran foto a la que acompañan documentación y materiales usados en la construcción, y un objeto creado expresamente para la muestra. En el caso de la Casa Collage, un audio con el sonido de los patios del edificio: «Son espacios que reflejan la vida cotidiana del edificio porque actúan como cajas de resonancia», afirma Capdeferro.

UN SECTOR EN CRISIS / Y así, uno detrás de otro aparecen, además de la citada Casa Collage, la casa en Bunyola, de Francisco Cifuentes; la guardería en Pratdip (Tarragona), de Núria Salvadó y David Tapias; la casa para tres hermanas en Bullas (Murcia), de Jaume Blancafort y Patricia Reus; la reforma de La Seca, en Barcelona, de Meritxell Inaraja; la reforma de la fábrica Can Ribas, en Palma de Mallorca, de Jaime J. Ferrer Forés; la piscina en Jesús (Tarragona), de Olga Felip y Josep Camps; el instituto Josep Sureda i Blanes, en Palma de Mallorca, de Aina Salvà y Alberto Sánchez; y la escuela de Arte y Diseño en Amposta, de David Sebastián y Gerard Puig.
Los nueve proyectos no lucen solos, la tradición les acompaña. La tradición histórica despide la muestra con imágenes de ocho proyectos precursores (Jujol, Coderch y Miralles, entre ellos); y la tradición más actual, la que da contexto a la selección (De Moragas a Souto de Moura) funciona como prólogo. Todo en un intento de dar proyección cultural y económica a un sector muy mermado por la crisis y que necesita más que nunca presencia en los escenarios internacionales.
 

COLAJE EN GIRONA El proyecto de Capdeferro y Bosch se muestra en el pabellón catalán.
 
ELBULLIFOUNDATION El espacio ‘Todo tiene que ver con partículas’ de Enric Ruiz-Geli.
 
‘VOGADORS’ Imagen del interior del pabellón de Catalunya y Baleares.
 
SANCHO-MADRIDEJOS El estudio madrileño muestra su trabajo.