LOS PROBLEMAS DEL ENTRENADOR BLANCO

Mourinho, junto a Ramos y Marcelo, en el entrenamiento de ayer. (DAVID CASTRO)
 

Mourinho, de jaleo en jaleo

El portugués demanda a un periodista y el Madrid a Godall, exvicepresidente del Barça

ANTONIO MERINO
MADRID
 
Mourinho sigue en las trincheras, pero con mucha munición y dispuesto a disparar a todo lo que se mueva. En poco más de un mes de competición, el portugués ha rizado el rizo. El hombre que desprecia impunemente y que ha protagonizado la mayor vergüenza en un campo con lo del dedo a Vilanova se ha vuelto intocable. Además de sus interminables líos en el vestuario, Mou ha abierto la caja de los truenos con su demanda a un periodista de Marca y el inmediato requerimiento del club blanco hacia Alfons Godall, exvicepresidente del Barcelona por llamar «psicópata» al técnico madridista.
Maestro en desviar la atención, Mourinho está dispuesto a utilizar toda su artillería. Bien haría en preocuparse por qué un madridista intachable como Casillas, con el suficiente pedigrí como para enfrentarse a su entrenador si detecta una injusticia, hizo la estatua cuando Ronaldo marcó el gol del triunfo ante el City mientras los decibelios reventaban. Mou debería tomar nota de la profunda división que ha generado en un vestuario que no tiene un minuto de tranquilidad y que ve cómo resulta imposible exponer una opinión, tal como ha sucedido con Ramos.

La honra, por encima de todo

El central se entrenó ayer con los suplentes y tiene todas las papeletas para ser titular el domingo en Vallecas, si es que Mourinho ya le ve con la mente puesta en el fútbol.
Por encima de todo eso, el técnico blanco ha puesto su honra y ha decidido demandar a Roberto Palomar, redactor jefe de Marca por referirse a Mourinho como «el típico personaje que se daría a la fuga después de causar un atropello» . El entrenador del Madrid, el gran motivador del Barcelona desde que puso el pie en el Bernabéu, pide una rectificación y 15.000 euros que destinará al club en el que juega su hijo.
No contento con eso, Mourinho ha puesto a trabajar a los servicios jurídicos del club blanco para que inicien los trámites para demandar a Alfons Godall, que llamó «psicópata» y «petardo» a Mourinho por clavar sus rodillas en el césped para celebrar el gol del agónico triunfo ante el City «como un jugador». En una nota pública, el club blanco rechaza con la máxima firmeza «las descalificaciones del exvicepresidente del Barcelona hacia la figura de nuestro entrenador. El club condena ese ataque y actuará siempre frente a aquellos que atenten contra el honor de quienes forman parte de nuestro club». Cuando Godall conoció la decisión del Madrid, apuntó en su twitter que «será cosa de denunciarlo por agredir a nuestro entrenador» .