LA ASAMBLEA AZULGRANA

Los directivos del Barça y los socios aplauden una imagen de Puyol y Xavi con la ‘senyera’. (JORDI COTRINA)
El Barça abre el debate sobre el Camp Nou
El club consultará en el 2015 si lo remodela (300 millones) o construye uno nuevo (600)
Remodelar el Camp Nou costará 300 millones de euros y construir un campo nuevo, alrededor de 600. El debate sobre el futuro del estadio del Barça ha comenzado, pese a que faltan varios años para que llegue la hora de tomar una decisión definitiva. La directiva organizará un referendo en la temporada 2014-2015 para que los socios elijan si prefieren seguir en la misma casa que habitan desde 1957 o se mudan a una más moderna, en unos terrenos indeterminados. Los compromisarios aceptaron (por 490 votos a favor y 34 en contra) que esa consulta se extienda a toda la masa social, en la que participarán, de forma presencial, todos los socios mayores de edad y con un año de antigüedad.
No solo se necesita tiempo para tomar una decisión trascendental, para elaborar los proyectos arquitectónicos y urbanísticos y para diseñar la viabilidad de la operación económica, sino que se necesita dinero. Y el Barça no lo tiene. La deuda que arrastra la entidad, cifrada en la asamblea de ayer en 335 millones, impide tomar cualquier iniciativa.
EL PRECEDENTE DE 1957 / «Debemos reducir la deuda por debajo de los 200 millones para poder asumir un nuevo endeudamiento», explicó ayer Javier Faus, el vicepresidente económico. «La decisión del estadio no puede condicionar la excelencia deportiva como pasó en 1957, cuando estuvimos 20 años sin ganar nada», añadió el dirigente, en alusión al lastre económico que supuso la edificación del Camp Nou.
Pero aquel Barça poco o nada tiene que ver con el actual, más allá de que el equipo estaba compuesto mayoritariamente por futbolistas de la cantera. El de hoy ha acumulado 14 títulos en cuatro años y se ha situado en la cúspide del fútbol mundial.
« Barça es una palabra universal, somos el único club del mundo al que no mencionan con su nombre», destacó Sandro Rosell en su informe presidencial de la temporada anterior, que calificó de «excelente» por el bagaje deportivo y económico y de «matrícula de honor» por «los sentimientos» que suscitó en él.
Rosell desgranó –ante 1.013 compromisarios en la cota más álgida de la tarde– su análisis con unos vídeos, pero la mayor ovación que se escuchó no fue por las imágenes, sino por la mención que hizo a la situación sociopolítica de Catalunya a raíz de la manifestación del 11 de septiembre. «Queremos que nos acepten como somos: catalanes. Defenderemos el derecho de los pueblos a decidir», afirmó en una mínima intervención pseudopolítica que hasta ahora había renunciado a realizar. Pero nunca ha renunciado a establecer diferencias respecto al pasado, por más que la herencia deportiva recogida de Joan Laporta ha permitido al Barça seguir cosechando éxitos.
LAS DIFERENCIAS / «Ahora pagamos las facturas al día, devolvemos los créditos y reducimos la deuda», afirmó. Tampoco renunció Rosell a subrayar las diferencias con el Madrid, al que no mencionó. «Hemos sido heroicos en la derrota, más que otros clubs en la victoria», dijo, antes de deslizar que en el vestuario del Bar-
ça reina una relación de «amistad» entre sus integrantes y que Messi «es feliz» cuando un compañero (Iniesta) gana un premio, a diferencia del triste Cristiano Ronaldo.