LA OBRA SE VERÁ EN EL TEMPORADA ALTA Y EN EL LLIURE

Alfredo Sanzol y T de Teatre retratan el miedo a la crisis

‘Aventura!’ plantea la pérdida de derechos a través de una ácida comedia

JOSÉ CARLOS SORRIBES
BARCELONA
 
Tras cinco obras de sketches muy vinculadas a la memoria, el dramaturgo navarro Alfredo Sanzol pone ahora su inquieta mirada en la dura realidad del presente. Lo hace con una obra de nombre entusiasta, Aventura! , pero que es fruto de una época oscura como la actual. «Como siempre empecé por el título y Aventura! ha surgido del miedo a la crisis, acompañada de la sensación real del miedo a perder derechos, a convertirnos en siervos». La comedia, salpicada de acidez, llega hoy al Temporada Alta, con tres funciones en el Municipal de Girona, y hará temporada en el Lliure de Montjuïc del 29 de noviembre al 30 de diciembre. Sanzol se reencuenta en esta pieza con la compañía T de Teatre después de su elogiado debut conjunto con Delicades en el Grec del 2010.
El autor partió de ese miedo a la crisis, «al hundimiento de la democracia», para tejer una historia en la que recoge otro de temor, al «gigante chino». El argumento de Aventura! brotó en la imaginación de Sanzol a partir de lo que, en principio, era solo un episodio breve como los que ha escrito en los últimos años. «Pero la historia se hizo grande y los personajes fueron cogiendo su sitio».

SIN NÚMEROS ROJOS / El gigante chino se cruza en la vida de los seis socios de la empresa catalana de Aventura! . No están atrapados por los números rojos, pero deciden vender su empresa ante una oferta oriental. Con la idea de obtener mayores ingresos por la venta citan a un ejecutivo chino para que venga a Barcelona.
La operación adquiere un inesperado giro cuando el comprador se enamora de una de las socias y la invita a Shanghái. Ella accede. A su regreso, plantea a sus socios otra propuesta no menos sorprendente: ganarán 200.000 euros más cada uno si ella se va a vivir con el ejecutivo. En definitiva, si se vende.

DEBATE ÉTICO / Esta historia, entre cómica y trágica, le sirve a Sanzol para plantear al espectador un debate ético en toda regla. «En tiempos que no son normales hacemos cosas que son poco normales», sostiene. El dramaturgo considera que la crisis está provocando una reordenación de los principios en los que se asienta nuestra sociedad. «Eso provoca temor y Aventura! quiere ser una metáfora de cómo nos sentimos en una sociedad que no tiene capacidad para jerarquizar prioridades».
Esos seis personajes, «seis voces de una misma cabeza», se enfrentan a la pregunta de cómo encontrar argumentos morales, pragmáticos, para aceptar la insólita propuesta de su compañera. No lo hace además de forma altruista, explica Àgata Roca (Sandra, la socia que se vende). «Es alguien a quien nunca antes le había llegado la opción de sentirse útil. Se tira a la piscina porque se cree importante por primera vez».

SITUACIÓN LÍMITE / Carme Pla es una de esas socias que se ve abocada a la situación límite que plantea su amiga. «Los personajes de la obra toman una solución desesperada cuando no tienen necesidad de hacerlo. En un situación límite se pueden llegar a hacer cosas increíbles», recuerda Pla. «Todos tenemos un precio como dice mi personaje», añade.
Para que la historia tenga mayor verosimilitud, y no sea maniquea, Sanzol presenta al ejecutivo chino como alguien «muy humano, y no perverso». Y todo aliñado con el peculiar sentido del humor que ya manifestó en Delicades, Días estupendos o En la Luna. Porqueel autor, pese a la crisis que retrata a su estilo en Aventura! , luce un optimismo contagioso. «Siempre veo el vaso medio lleno y lo último que se pierde no es la esperanza, es el sentido del humor que activa la inteligencia para hallar una solución».