TENIS. LA COPA DAVIS

 

Ferrer abre la final en busca de un punto vital que aporte tranquilidad

España defiende hoy el título ante la República Checa en una superficie que no le favorece

JAUME
PUJOL-GALCERAN
 
Si hay un punto que España no debería perder en la final de la Copa Davis que hoy empieza en el O2Arena de Praga ante la República Checa (16.00 horas, La 1), este el primero, el que enfrentará a David Ferrer ante Radek Stepanek. La victoria del número 1 español es vital para empezar con tranquilidad la final número 100 de la historia de la competición, en la que el actual campeón defenderá el título en una pista que no le favorece nada y ante un rival que cuenta con el apoyo de 13.800 seguidores que confían en ganar una ensaladera que conquistaron por única vez hace ya 32 años, en 1980, con Ivan Lendl, que estará todo el fin de semana en las gradas animando.
La papeleta que sacó ayer el alcalde de Praga con el nombre de Ferrer para abrir la final supuso un pequeño respiro para los españoles. «En esta ocasión, prefería que empezara David, por su experiencia y porque una victoria suya tranquilizará a Almagro», valoró luego Àlex Corretja. El capitán sabe que el primer punto de Ferrer es vital para las aspiraciones españolas en la final.
Una derrota pondría muy cuesta arriba el camino del éxito en una pista rápida nada favorable al juego de los españoles. «Ahora ya solo queda jugar y luchar por la victoria. Hemos venido a ganar tres puntos, eso es suficiente. Estamos preparados y lo único que les he pedido a los jugadores es que se dejen el alma y el corazón en la pista, pero también que jueguen con cabeza», explicó el técnico, quien, con la confirmación de Almagro como segundo jugador elegido para enfrentarse hoy al número 1 checo, Tomas Berdych, puso punto final a la polémica promovida desde el bando checo durante toda la semana, convencidos de que sería Feliciano López el escogido finalmente.
«Hoy por hoy, estos son los cuatro jugadores que tienen más posibilidades de ganar», recalcó Corretja. Mientras, a pocos metros, el tenista toledano no opinaba igual. «Todo el mundo pensaba que yo iba a jugar, pero el capitán es Àlex y suya es la decisión técnica. Esta es la superficie en la que mejor juego y estoy seguro de que habría ganado a Berdych, pero no quiero provocar ninguna polémica. Así se ha decidido y ahora estaré apoyando a tope al equipo», declaró López, con gesto serio. El tenista toledano aceptó viajar a Praga como suplente porque confiaba en acabar jugando, como le insinuaron hace un par de semanas.

LA SEGURIDAD DE ALMAGRO / «Nadie va descubrir la calidad de Feli en estas pistas y sus resultados. No es agradable descartar a nadie. Yo solo quiero agradecer el compañerismo y la profesionalidad que ha tenido porque no es fácil encajar ese tipo de decisiones», recalcó Corretja. Almagro aseguró sentirse seguro para afrontar la final pese a esa polémica. «Tengo la confianza del capitán y de mis compañeros, incluido Feli. He vivido toda la semana muy tranquilo, con una paz interior que me dará una fuerza increíble. Saldré a morir».
En el bando checo también estaban contentos con el sorteo y la confirmación de Almagro. «Es mejor que Stepanek empiece porque así tendrá más tiempo de recuperarse antes del doble», comentó Jaroslav Navratil, el capitán, consciente de que su jugador, que cumplirá la próxima semana 34 años, será una pieza fundamental para el doble, aunque ayer presentó a Ivo Minar y Lukas Rosol como pareja titular.
La ventaja que supone que Stepanek comience podría volverse en contra si a Berdych se le alarga más de la cuenta el partido que disputará contra Almagro, que, como el de Ferrer, será vital para las aspiraciones checas. «No habrá un punto fácil en esta final y el objetivo es ganar tres. Para hacerlo tendremos que jugar el mejor tenis», aseguraba Ferrer, quien, en ausencia de Rafa Nadal por lesión, asume su papel de líder con humildad pero con seguridad. «Está preparado para todo», aseguró ayer su técnico Javier Piles.