LOS ESTRENOS DE LA SEMANA

Estrellas planetarias. Kristen Stewart, ayer en Madrid, acompañada por Robert Pattinson y Taylor Lautner. (AGUSTÍN CATALÁN)
 

Un final con incógnitas

La taquillera franquicia de los vampiros termina en mitad del culebrón amoroso entre sus dos protagonistas. Robert Pattinson afirma que «no cambiaría por nada» los últimos cinco años

OLGA PEREDA
MADRID
 
Cinco años después y tras convertir a sus protagonistas en estrellas taquilleras, millonarias y planetarias, la saga Crepúsculo pone punto y final con Amanecer. Parte 2 . ¿Cómo termina la franquicia? Hay que ir al cine para comprobarlo. Solo diremos una cosa: Bella ha dejado de ser lánguida. Ahora es una fortísima y ágil vampiresa felizmente casada con su amado Edward. Ambos protegen con uñas y dientes a su hija, una inquietante niña que de bebé da miedo (está creada por ordenador) y que crece demasiado deprisa. Es lo único que podemos decir de la película, más allá de que incluye una «épica» batalla. Cualquier otra cosa más sería un spolier . Tampoco estamos en disposición de responder a la otra gran pregunta de la saga: ¿Vuelven a estar juntos (en la vida real, se entiende) Robert Pattinson y Kristen Stewart?
La pareja –recordemos– se separó este verano después de que la prensa publicara unas fotos de ella haciendo arrumacos con el director de Blancanieves, la leyenda del cazador . A pesar de que de nunca habían reconocido su relación, de nada sirvió el arrepentimiento público de Stewart, que dejó claro que su pareja era la persona «que más amaba y respetaba». Pattinson, sin embargo, no perdonó. Los fans se volvieron locos. Muchos empezaron a odiar a Stewart. Otros lloraron a lágrima viva y mostraron su desconsuelo en Youtube. En octubre, sin embargo, salió el sol. Una foto de ambos juntos dio a entender que la relación había renacido de sus cenizas.
Tras un periplo promocional que los ha llevado en los últimos días a Los Ángeles y Londres, Stewart y Pattinson aterrizaron ayer en Madrid, donde centenares de jóvenes les esperaban en los cines Kinépolis (muchos de ellos llevan durmiendo allí varios días). Ambos posaron juntos (él la agarró por la cintura) para los fotógrafos. Sin embargo, en la comparecencia ante los periodistas ni se tocaron. Entre ellos, estratégicamente, se colocó el hombre lobo Taylor Lautner. El momento morboso llegó cuando Pattinson, por detrás de Lautner, cuchilleó algo a Stewart. ¿Qué se dijeron? No se escuchó, pero teniendo en cuenta lo distraído (garabateó en un papel) que estaba el vampiro , no es de extrañar que, simplemente, se acercara a su compañera para que le recordara la pregunta que acababa de hacer un periodista. Se acercaba su turno para responder y no querría quedar mal. «Estos cinco años han sido una gran experiencia. No los cambiaría por nada. Los fans tienen devoción por la saga y eso es algo que nos da mucha responsabilidad», respondió Pattinson. Esta vez, le tocó a él el papel de lánguido.