LAS ELECCIONES BLANQUIAZULES

(JOSEP MARIA AROLAS)
 

Pulso entre pericos

Collet y Oliveró lucharán el lunes por la presidencia del Espanyol en un contexto de caos y división

JUAN TERRATS / RAÚL PANIAGUA
BARCELONA
 
El próximo lunes Joan Collet, el consejero delegado del Espanyol, se enfrentará a Sergio Oliveró, exvicepresidente, para recoger el testigo de Ramon Condal, el 27º presidente del Espanyol, en las elecciones a la presidencia del club blanquiazul que se celebrarán en la Fira de Cornellà (18.00 horas). Arnau Baqué, el tercer candidato, la tercera vía, no tiene ninguna opción en las urnas.
Daniel Sánchez Llibre, el expresidente del Espanyol, después de 14 años de mandato, impuso hace un año a Ramon Condal, que ya era directivo con Antonio Baró en 1987, como su sucesor en el sillón presidencial con un consejo apoyado por los accionistas mayoritarios. Condal, el hombre del continuismo, propuso la reducción del gasto, la pretensión de ir a Europa y un club con 40.000 socios. Dieciséis meses después, Condal, al que le costó formar su primer consejo, entregará un club dividido, con una masa social que se ha alejado del palco y de los grandes accionistas y con un equipo ubicado en los puestos de descenso. Ya en la votación de las últimas elecciones del 12 de julio del 2011, Condal y Sánchez Llibre se llevaron el voto de castigo de los socios de a pie: un pírrico 3,31% del capital, pero un 63% del listado accionarial si se hubiera contabilizado un voto por cada accionista. «Si no hubiera sido por la masa, no habría aguantado 14 años en la presidencia», dijo Sánchez Llibre en su último discurso como presidente del Espanyol. Un año después, la masa social, la infantería, ha dado la espalda a Condal, a los dos accionistas mayoritarios, por culpa del follón del fútbol base, auspiciado por Germán de la Cruz, un hombre de Sánchez Llibre que ha desaparecido de la carrera electoral.
Posiblemente Collet ganará en las urnas porque tiene un respaldo importante entre los 20 primeros accionistas. También se ha detectado en las últimas semanas un trasiego de acciones. Mucha compra y venta.

GUERRA ABIERTA / Desde la unión de Oliveró con Roman Escuer, el candidato de la APMAE, la opción con más credibilidad entre los socios de la grada, se inició una guerra abierta por la delegación del voto. La Curva Jove ya lleva meses buscando el voto para la APMAE, muchísimo antes de que se formalizara la fecha de unas elecciones que habrían tenido que celebrarse al final de temporada.
La candidatura del consejero delegado está apretando en los últimos días para conseguir las acciones de las peñas blanquiazules, que tienen libertad de voto. De los 14.000 accionistas, se calcula que unos 7.500 podrían votar el lunes. Todo indica que el pequeño accionista apoyará a Oliveró. Ya se habla de fractura social a cuatros días de las elecciones.
El 60% de los pequeños accionistas se podría decantar por el exvicepresidente, que tendrá más opciones si el capital social representado supera el 83%. Collet y Oliveró han prometido que no harán oposición si caen en las urnas. Lo que está claro es que el próximo presidente del Espanyol no ofrecerá un puesto al perdedor en su consejo, tal como hizo Condal con Escuer en el 2011.