TÚ Y YO SOMOS TRES

Un pincel en la bragueta

FERRAN
MONEGAL
 
En el mundo de las bellas artes, a lo largo de los años, han ido apareciendo variadísimos tipos de pinceles que ayudan a potenciar la expresividad y el genio del artista. Desde el finísimo pincel liner , hasta la popular brocha gorda, pasando por el ingenioso pincel lengua de gato o el delicadísimo rake , la industria pincelera ofrece hoy en día a los pintores un repertorio variadísimo. Lo que no habíamos visto todavía es ese tipo de pincel que el australiano Pricasso usó la madrugada de ayer en el programa Cabaret Olé (T-5). El artista se quedó en bolas en medio del plató y se puso a pintarle a Berto un retrato usando su pene como brocha, pincel o escobilla. ¡Ahh! Causó una gran impresión. El pintoresco australiano iba mojando su miembro en la paleta de colores y con admirable soltura fue deslizando la embadurnada punta de su cacahuete por el lienzo hasta concluir un retrato francamente artístico. Falete , por ejemplo, que estaba entre el público vip , quedó maravillado y exclamó: «Como dicen en mi tierra ¡eso es pintar con dos cojones y un palito!». Por su parte José Corbacho –presentador del programa junto a la cantante Soraya Arnelas – cuando vio que el artista estaba coloreando en la tela la zona de los labios del modelo, gritó con un punto de alarmismo: «Cuidado Berto, que te la está metiendo por la boca varias veces» . Y Berto , compungido, suplicaba: «Basta, basta, no sigáis contándome dónde me la mete» , y como pueden comprender el cachondeo era muy superlativo.
Hombre, este programa, Cabaret Olé , que emitieron la madrugada de ayer, ha sido un estreno rarito. De entrada lo han soltado sin promoción, ni calentamiento de motores, ni apoyatura de ningún tipo. Más que estrenarlo parecía que se lo sacaban de encima. Corbacho y Arnelas pretenden reproducir el clima, el aire, de un cabaret como los de antes, aquellos en los que el público se sentaba en mesitas, tomaba una copa y por el escenario iban pasando criaturas: desde el campeón del mundo de magia, hasta un estriptís, pasando por el mejor imitador del recordado Eugenio ( Reugenio ). Y sazonan la velada con los comentarios y morcillas de los famosetes situados en la zona vip . El gran golpe de la noche ha sido, indiscutiblemente, el artista Pricasso pintando con su pene. O sea, hemos regresado al Salón Bagdad de los años 90, cuando el gran Martí Cufí triunfaba levantando una enorme campana de iglesia colgada de su escroto.