GEOMETRÍA VARIABLE

Felipe González vota a Navarro

JOAN
TAPIA
 
Xavier Bru de Sala, brillante polemista, le espetó el martes a Pere Navarro, en los coloquios de EL PERIÓDICO, que quizá Catalunya se detendría, tras el choque entre la consulta y la Constitución, en una estación intermedia como el pacto federal que Navarro dibujaba, pero que, para entonces, el federalismo del PSC podría haber sido arrollado por el viento de la historia (las elecciones del domingo 25).
Puede ser. La campaña contra el Estatut y la sentencia del Tribunal Constitucional (tras el recurso del PP) han hecho que muchos catalanes atribuyan el fracaso del federalismo asimétrico (dentro de la Constitución) tanto a la ofensiva de la derecha como al abandono de Rodríguez Zapatero. Anteayer, un dirigente catalanista del PSC me repetía que Zapatero fue culpable de lavarse las manos ante el Constitucional. ¿Podía el presidente mangonear el tribunal? No, pero debió cuidar sus nombramientos. Aragón Reyes , que fue clave contra el Estatut, nunca debió ser designado. Parte de las tribulaciones socialistas se deben al nepotismo suicida (no solo en el campo judicial) de Zapatero. Y Aragón Reyes fue uno de los dos magistrados elegidos libremente por el Consejo de Ministros.
Pero, como intuye el seny de Bru de Sala, el punto de encuentro puede ser el pacto federal ( Navarro ) o confederal ( Duran Lleida ). Y no es sensato querer llegar a Girona por la Cerdanya y Perpinyà. Por eso, Navarro insiste en la solución federal, no por fácil –el fracaso del Estatut no fue solo culpa del PP o de Madrid–, sino porque la otra vía exige consumir excesiva gasolina. Y España empieza a redescubrir el federalismo. Hubo un tiempo en que, en las campañas catalanas, Felipe González no solo no participaba sino que cenaba con Pujol (dejaba los mítines a Alfonso Guerra ). No sé si ahora el PSC le invitará, pero el expresidente ya se pronunció ayer en la SER, y de forma rotunda, a favor del federalismo asimétrico.
Felipe habla tras Rubalcaba y el manifiesto federalista. Y no todos los datos son malos para el PSC pese a que el agit-prop nacionalista lo descalifica por botifler o especie en riesgo de extinción . En el eje nacional de la encuesta del CIS (donde 10 es el máximo nacionalista), los catalanes se sitúan en el 5,78. Más cerca del 4,44, en el que colocan al PSC que del 7,95 de CiU. Para martirio de muchos profetas, para el CIS el sentimiento nacional de los catalanes está mas próximo al PSC que a CiU o ERC (8,83). Y la ICV de Joan Herrera es la que más sintoniza (6,26). ¿Será porque el CIS es de una potencia extranjera?
Además el agit-prop nacionalista y el del PP (que en esto son iguales) proclaman que el PSOE, como la socialdemocracia europea, es una reliquia histórica. Quizás se precipitan. La última encuesta del CIS puntúa a Rubalcaba (3,72) algo mejor que a Rajoy (2,78). ¿Se notará en Catalunya el domingo 25?