CONSECUENCIAS DEL AUMENTO IMPOSITIVO

Un pinchadiscos del Sutton, en plena sesión. (ARCHIVO / MARTÍ FRADERA)
 

El ocio nocturno sufre para sobrevivir a la subida del IVA

Locales de BCN encarecen entradas y copas a riesgo de perder más clientes

Otros eligen reducir costes y personal, e incluso llegan a anular grandes festivales

PATRICIA CASTÁN
BARCELONA
 
Qué lejana queda la imagen de una marabunta de noctámbulos intercambiando codazos para hacerse con un sitio en la barra de un bar o discoteca y pedir la ansiada copa. La crisis ha provocado deserciones en el ocio nocturno de Barcelona, sobre todo en sus barras y taquillas. La mayoría de los que aún salen quieren gastar lo mínimo y el consumo medio está por debajo de una copa por cliente, por no hablar de los establecimientos en traspaso o profundo declive. Como estocada final, el sector encaja ahora del nuevo IVA, que en discotecas, salas de espectáculos y bares con pinchadiscos supone un incremento de 13 puntos hasta llegar al 21%. La medida recaudatoria ha generado dos situaciones extremas: una subida de las consumiciones y entradas a los locales, o bien un ajuste de costes en las empresas de ocio que pasa por eliminar puestos de trabajo.
Desde principios de mes, el ocio nocturno barcelonés está tratando de reinventarse. La quincena de empresarios consultados por este diario es consciente de que el negocio se halla, en general, en momentos tan delicados, que no puede permitirse encajar esa subida impositiva sin tomar medidas. O se aumentan ingresos o se reducen gastos, resume el presidente de la patronal FECALON, Luis Arnáiz. Un cara o cruz letal para muchos implicados.
Hace cinco años, la decisión habría sido rápida: subir precios de tragos, entradas y servicios vinculados. Pero la progresiva caída de la clientela lleva a pensar a muchos empresarios que el cliente no está en disposición de gastar un euro más en sus salidas. «La mayoría de locales están asumiendo el aumento del IVA para que no siga bajando el consumo», agrega Arnaíz. «Estamos muy preocupados porque cada vez se sale menos y gasta menos y ahora aumenta la alarma porque se prevé que esta temporada bajará más todavía», detalla.
En la misma entidad recalcan que desde el 2007 muchos locales han visto caer su facturación a raíz de un 20% anual, hasta el punto de que en la actualidad su margen de beneficios es tan ajustado que no puede encajar una subida de 13 puntos en los impuestos. Vaticinan en cuestión de meses el cierre de los locales más vulnerables o de menor tamaño, que no puedan reajustar con facilidad los costes de explotación.
En la capital catalana hay varias discotecas en traspaso desde hace meses y apenas ningún empresario osado que se atreva a ampliar su territorio nocturno. Un ejemplo, el gigantesco grupo Costa Este (ver despiece), con 13 establecimientos en la ciudad (con Opium Mar como joya de la corona), descarta subidas, con la certeza de que el público está muy sensible a los precios. Su tamaño les permitirá readaptar personal y gastos, pero gracias al motor de contar con una administración central y una infraestructura enorme (ver despieces).

CONFUSIÓN / Otros muchos caerán por el camino, a no ser que se salven por la ambigüedad que genera el propio redactado ministerial. En la FECALON exigen explicaciones sobre lo que se considera espectáculo y servicios mixtos, y dan por hecho que la frontera está en contar o no con pinchadiscos. Es decir, un bar musical con ritmos enlatados pagaría el 10%, como un bar común, frente a uno con servicios musicales, que alcanzaría el 21%, aunque el propio gremio duda de la capacidad inspectora de Hacienda para distinguir la casuística.
Otra patronal, la FECASARM, ha optado por presentar recurso contencioso administrativo en el Tribunal Supremo. Consideran que el aumento tributario generará más botellón y competencia desleal y abocará al cierre a muchos establecimientos. En la FECALON apostillan que aumentará la economía sumergida, ya que parte de los afectados eludirán costes laborales. El colectivo espera mantener una reunión con el ministro Cristóbal Montoro y calcula que de cara al próximo año los locales de medio centenar de trabajadores echarán a la mitad de estos.