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La aplicación playera

Instagram se llena de nuevos fotógrafos y paisajes marinos. Los usuarios de la red social de fotografía con filtros aprovechan el verano para inspirarse e innovar

CARMEN JANÉ
BARCELONA
 
La red que este verano no descansa es Instagram. La popular aplicación de fotografía con filtros para móviles está más animada que nunca tras el boom vivido en el último año, en el que ha pasado de siete millones de cuentas registradas a 85 millones, gracias a la ampliación de plataformas –de solo iPhone a los móviles con Android– y al boca oreja de sus usuarios.
Pero el aumento no es solo de registros, también lo es de contenidos, que se captan, se les aplica la edición, se etiquetan, se suben y se comentan. En agosto del 2011, cuando la aplicación era solo accesible para iPhone y llevaba apenas 10 meses en el ciberespacio, los siete millones de usuarios habían generado 100 millones de fotos. El pasado 27 de julio, Instagram anunció 85 millones de usuarios y 4.000 millones de fotos, que la convierten en la red social de más rápido crecimiento del mundo.
Lo que sí cambia con el calor es la temática, sobre todo en los países latinos, como Brasil, España e Italia, los más aficionados a esta red social después de Estados Unidos y Japón. «En verano, se pasa de la foto urbana a la foto de playa. Hay más tiempo para todo y la inspiración se anima», explica Phillippe González, el coordinador de Instagramers, el blog de la comunidad de fotos, y consultor sobre la red. «Hay muchas más fotos de playas, de mar, de puestas de sol y de escenas de noche. Se nota que la gente sale», añade Marta Alonso, fundadora de Igers Barcelona e Igers Catalonia, dos de las principales comunidades de usuarios. Ella calcula que estarán en torno a 10.000 los usuarios activos en Catalunya.
A pesar de las rebajas en las tarifas de conexión de datos en el extranjero que entraron en vigor justo antes del verano, los instagramers no se animan tanto a enviar sus fotos si han cruzado la frontera. «La gente sigue teniendo la percepción de que es caro y hasta que no encuentra una red wifi no envía las fotos», añade Alonso.
Otra prueba de que Instagram para poco por vacaciones es que muchas empresas aprovechan agosto para tentar a los usuarios a participar en concursos que cerrarán en septiembre. Según González, Instagram se está convirtiendo en «la nueva herramienta de promoción turística», y empresas e instituciones lo están utilizando.

Animales conectados

¿Y por qué esta conexión incluso en agosto? «Somos animales sociales. El usuario intensivo de Instagram es aquel que está conectado a todas las redes sociales, aunque sí que es cierto que hay más ‘tuiteros’ que ‘facebookeros’ porque les encanta que sea una red donde no hay publicidad. Es la foto del instante», afirma Alonso.
Desde hace unos días Instagram ofrece una nueva función: los mapas para geolocalizar las fotos y buscarlas a partir de donde fueron tomadas. Algo que puede añadir nuevas posibilidades y usos.

THENYUMAN. Chancletas en la Costa Dorada.
 
NITARTE. Un bañito en el rincón hondo de la olla.