CICLISTA

 

Alejandro Valverde: «Con o sin Contador, yo voy a acudir al Tour a intentar ganarlo»

SERGI LÓPEZ-EGEA
BARCELONA
 
A Alejandro Valverde (31 años, ciclista y líder del Movistar) le gusta más hablar del futuro que del pasado. De los 18 meses que estuvo apartado de la competición oficial por su rocambolesca sanción solo le agrada recordar que cada día, cuando salía a entrenar con la bicicleta, pensaba que quedaba un día menos para que fuera 1 de enero del 2012, la jornada de su retorno. En Barcelona –donde ha regresado con fines publicitarios tras dejar la Volta por una caída–, recalca que ha retomado la competición al igual que cuando lo pararon; es decir, «ganando». En mayo comenzará a preparar el Tour.

–¿Hay quien dice que ha regresado más fiero que antes?
–Pues no es verdad. Me pararon ganando y he vuelto ganando. No ha cambiado nada en este aspecto. No creo que haya regresado más fuerte que antes, sino que he entrenado muy bien y con mucha mentalización durante los meses en que fui apartado de la competición. Me pasé semanas pensando en el tiempo que faltaba para que fuera 1 de enero del 2012, el día del retorno. Sabía que debía realizar un trabajo a largo plazo y que si lo hacía bien recogería los frutos. Ya he ganado tres etapas y he sido primero, segundo y tercero en las vueltas que he disputado. Lástima de la caída de la Volta, que fue tremenda y de la que aún me estoy reponiendo.

–Usted, durante el tiempo en que fue apartado de la competición, innovó la moda de apuntarse a las marchas cicloturistas populares.
–De hecho asistí como invitado porque no podía llevar un dorsal, por la sanción. Quería coger ritmo y estar en un pelotón grande. Soy muy competitivo.
–Más que sentirse en el grupo, estaba en la cabeza del pelotón.
–Sí. Es verdad. Me exigí mucho, también entrenando, atacaba a mis compañeros hasta en los entrenamientos. Ahora, cuando entreno en Murcia, trato de tomármelo en calma.

–Llega ya el primer gran reto de la temporada, las clásicas, el duelo con Philippe Gilbert.
–Si Gilbert está con la motivación del año pasado será difícil batirlo. Lo intentaré. Por ganas no quedará.

–Uno, dos y tres… son los Tours que usted ha tenido que seguir por la tele en estos últimos años.
–Cierto, demasiada televisión. Faltan todavía unos meses para el Tour, pero ahora la motivación ya es máxima. Reconozco que siempre me ha faltado un poco de suerte en esta carrera. Este año, por ejemplo, preferiría menos kilómetros de contrarreloj ante rivales como Evans o Wiggins. Pero, por supuesto, voy a luchar por la general y a intentar aprovechar en la montaña los errores que allí cometan los contrarrelojistas. En 21 días de carrera pueden suceder mil cosas, a mí y a ellos.

–¿Qué les diría a los que dudan de usted para las grandes vueltas?
–Pues que se equivocan. Y mucho. Al margen de mi triunfo en la Vuelta del 2009, en todas las grandes vueltas que he corrido he acabado entre los 10 primeros. No serviría para este tipo de carreras si fuera al Tour y terminara el 30. Las dos veces que he llegado a París lo he hecho en sexto y octavo lugar. Y en la Vuelta he sido primero, segundo, tercero, cuarto y quinto. Estos son los números que demuestran mi regularidad. ¿Hay corredores más regulares que yo? En todo caso solo uno: Alberto Contador.

–¿Le habría gustado que Contador corriera el próximo Tour o prefiere acaparar toda la atención?
–Habría sido perfecto que Alberto estuviera en el Tour. Pero, con él o sin él, para mí la presión es la misma. Con o sin Contador, yo voy a acudir al Tour a intentar ganarlo, consciente, por ello, de que el reto es muy difícil porque hay otros ciclistas que pretenden lo mismo que yo y solo uno llega vestido de amarillo a París.

–¿Le gusta que le comparen con Contador?
--Creo que no es bueno que haya comparaciones. Él y yo somos parecidos, pero no iguales.

–Lamentablemente, tanto usted como él han sido sancionados, pero con muchas dudas.
–En el caso de Contador, las dudas están ahí. Pero en mi caso todavía hay más dudas porque no he tenido problemas en ningún control. Conmigo no había pasado absolutamente nada cuando hay gente que hacía las cosas mal o de forma ilegal. Pero alguien pensaba que yo tenía que caer.

–Supongo que se refiere a la UCI (Unión Ciclista Internacional). ¿No pueden hacer nada los ciclistas para tratar de cambiar las cosas?
–A mí ya me agradaría tener poder para hacer alguna cosa, pero quienes deben tratar de arreglar estas situaciones son los equipos.

–¿No le gustaría hablar con el presidente de la UCI, Pat McQuaid?
–Para nada, porque tampoco nos entenderíamos.

–Igual podían hablar de los Juegos de Londres.
—Será otro reto. Decían que el circuito londinense era muy suave pero tanto Óscar Freire como Samuel Sánchez me han hablado de su dureza. Mejor para todos nosotros.